
Agua · pinar · lugar de encuentro
El Calache
Un manantial y una sombra que el pueblo reconoce como propios.
Leer el lugar
Un remanso en el valle.
El Calache es el merendero de Beas: un espacio entre pinos organizado alrededor de un nacimiento de agua, con mesas y rincones para detenerse.
Su valor está en esa combinación sencilla de agua, vegetación y convivencia. La ficha presenta el lugar sin publicar indicaciones de acceso que todavía no hayan sido comprobadas sobre el terreno.
El nacimiento de agua
Aquí nace el agua.
El nacimiento de agua de El Calache surge en el fondo del valle del río Alhama. En este punto, las formaciones carbonatadas entregan un caudal continuo de entre 1 y 10 litros por segundo, según los datos del inventario municipal. Es un manantial natural que da sentido al paraje y mantiene una franja vegetal propia de ribera.
El agua no se detiene en el nacimiento: se canaliza a través de la acequia tradicional de Calache para abastecer por gravedad las huertas y bancales escalonados del valle. Según la información municipal y la memoria local, este curso ayudaba antiguamente a mover los rodeznos de molinos harineros río abajo. En el corpus histórico consta que en 1571 Beas contaba con dos molinos y dos hornos de pan, aunque las fuentes documentales no identifican con certeza qué restos actuales se corresponden con aquellas referencias.


Documentación histórica
Un nombre que viene de lejos.
En la documentación del siglo XVI posterior a la rebelión de las Alpujarras y a la expulsión de los moriscos del reino de Granada —en el contexto del apeo y repartimiento de Beas de Guadix—, figura expresamente registrado el topónimo «Fuente del Calache» asociado al deslinde de tres fanegas de tierra que pertenecieron a propietarios moriscos en este pago del valle.
Qué demuestra la referencia
La referencia confirma que la denominación «Fuente del Calache» aparece en documentación del siglo XVI vinculada a tierras de este entorno. En el deslinde del pago constan tres fanegas de tierra que pertenecieron a propietarios moriscos antes de su expulsión.
Qué no demuestra
No demuestra el origen etimológico del término «Calache», no prueba una continuidad ininterrumpida de las instalaciones de recreo ni permite datar las obras de fábrica, muros o mesas de piedra del merendero actual.
Edición del apeo y repartimiento de Beas de Guadix (Granada)
Publicación y páginas: Cuadernos de Estudios Medievales y Ciencias y Técnicas Historiográficas, vol. 20 (1995), pp. 215–290.
Institución / Repositorio: DIGIBUG · Repositorio Institucional de la Universidad de Granada.
Sombra y convivencia
El merendero bajo los pinos.
El Calache es ante todo un espacio de respiro y encuentro popular. Entre las hileras de pinos se disponen mesas de piedra rústica y bancos de obra que aprovechan los bancales naturales. Es el lugar tradicional donde vecinos y visitantes acuden a merendar, a pasar las horas cálidas o a descansar al abrigo de la vegetación.


El registro íntimo de Beas
Aquí el paisaje se recoge alrededor del agua.
A diferencia de las alturas abiertas de El Llano o las vistas panorámicas del Fin del Mundo, El Calache es un espacio hondo y cercano. Los pinos crean un dosel continuo de sombra y el rumor del manantial marca el ritmo del merendero: un lugar pensado para la estancia, la conversación y la calma en el fondo del valle.
Conocer la historia del agua en el valle“Un nacimiento continuo, pinos que regalan sombra y mesas donde la vida del pueblo se reúne.”

Acceso peatonal
El sendero hacia la umbría.
El acceso a pie desciende bajo el pinar hacia el área del nacimiento y el merendero. Al discurrir sobre terreno natural con tramos escalonados en piedra, se recomienda consultar las condiciones del paso antes de la visita y transitar con precaución.
Nacimiento de agua del Calache (2009)
Una grabación documental de 2009 que conserva el sonido del manantial y la atmósfera del merendero tal como se vivía hace años en Beas de Guadix.
Mirada en detalle
El Calache en imágenes.
Seis fotografías para recorrer el manantial, los muros de piedra, los senderos y la calma del merendero.
Visita responsable
Un rincón natural que conservamos entre todos.
- Manantial protegido
- No alteres las piedras ni ensucies el nacimiento de agua; nutre la acequia y las huertas tradicionales. El manantial no cuenta con tratamiento de potabilización.
- Peligro de incendio
- Prohibido encender fuego, barbacoas o arrojar colillas en todo el pinar y su entorno.
- Residuos cero
- No hay servicio de recogida urbana en el paraje; cada visitante debe llevarse toda su basura.
- Convivencia y calma
- Respeta la tranquilidad de los vecinos, los bancales colindantes y la fauna del valle.
- Comprobación previa
- El estado del área y los accesos pueden variar según la estación y las lluvias en el valle.